Mira qué pasada de jarrón, de la línea Crystal Romany Bling, que va genial para darle un toque glamuroso a cualquier rincón.

Tiene diamante triturado y flores incrustadas que le dan un brillo espectacular, y el acabado es espejo, así que refleja la luz y crea ambiente sin esfuerzo.

Está hecho de cristal y vidrio, en forma ovalada, y se sostiene solo, sin necesidad de soportes.

Es moderno, con un estilo abstracto y lleno de purpurina y alto brillo.

Además, es súper fácil de limpiar, solo con un paño húmedo.

Perfecto para el salón, el recibidor o incluso el baño, porque queda bien en cualquier sitio.
Es sin marca, pero la calidad se nota, y viene nuevo en su caja original.
Un detalle chulo para regalar o para darte un capricho decorativo sin complicarte.

Eso sí, no lo llenes demasiado de agua porque pesa, pero unas flores secas o ramitas quedan de muerte.
